¿Dónde vas con tanta subtrama?

3 min read
Featured Image

Yo no podría. De verdad que no. Sostener una historia con mucha subtrama a lo George R. R. Martin sería para mí un largo tránsito por los pasillos del infierno. Aunque parece ser que esa parte de su trabajo no la desarrollaba del todo a solas. En fin, si es verdad, no solo lo entiendo. Si hace falta, lo defiendo.

Pero sí me ha sucedido tener que abordar historias complejas desde el otro lado, es decir, desde la corrección, y tengo claro algunos consejos que, si cuentas con el don de poder imaginar una novela con multitud de hilos narrativos y vas a ponerte a escribirla, deberías aplicar para no perder la coherencia, la perspectiva y, sobre todo, la cabeza.

Las jerarquías, claras

Las narraciones con múltiples subtramas pueden resultar ricas, pero también difíciles de manejar, sobre todo cuando conviven sin orden claro dentro de una estructura global.

Una subrama es una línea narrativa secundaria que puede tener diferentes pesos, por eso lo primero es aprender a distinguir entre:

• Trama principal. Que es el eje del relato.

• Subtramas principales. Que influyen directamente en el desenlace.

• Subtramas secundarias. Que aportan matices o generan contrastes, pero que no tienen impacto en el final.

Es común además que las subtramas compartan el tema con la trama principal. Por ejemplo, en Juego de tronos muchas giran en torno al poder, la lealtad o la ambición, aunque se desarrollen en contextos distintos.

Así que lo primero que deberías hacer es crear una tabla simple con estas tres columnas indicando qué va a ocurrir en cada caso para obligarte a justificar por qué cada subtrama subsiste y comprobar si están conectadas con el tema principal. Si no encaja, eso es que no están bien integradas.

Diseña puntos de cruce

Es recomendable que las subtramas se crucen con la trama principal en momentos clave. De hecho, las grandes narrativas corales suelen apoyarse en este hecho.

Asegura estos cruces dibujando una larga línea temporal y marca los puntos de intersección entre trama y subtramas, sin dejar fuera ninguna conexión entre ellas. Esto te permite visualizar la estructura global y derivar la narración de cada parte a esos momentos de manera coherente y controlada.

Controla el ritmo

La desaparición prolongada de una subtrama en una novela dificulta su seguimiento, por lo que, a no ser que sigas el mismo orden o esquema de aparición de principio a fin, tienes que prestar atención al equilibrio cuando se trata de alternarlas.

Lo más eficaz es asignarle un color a cada una y desplegar donde puedas notas o post-its que recojan el inicio, desarrollo y cierre de cada una. Piensa que ese espacio es el tiempo de tu historia y ve colocando los elementos de cada columna en el momento que suceden. Esto te va a ayudar mucho a detectar visualmente los desequilibrios y corregirlos en la narración.

Estos consejos van a ayudarte a simplificar el trabajo estructural. Si vas a escribir una historia con muchas líneas argumentales entrelazadas y gran cantidad de personajes, cuídala (y cuídate) desde el principio.

trama-diagonal01(rosa)30apx

Prueba a aplicar lo que te interesa de la escritura creativa a tu propia obra en proceso de manera personalizada. Descubre Equisciente.

NEW logo EQ-neg