Decisiones narrativas difíciles

2 min read
Featured Image

Todos tenemos ese párrafo, esa escena o ese diálogo que nos parece brillante. Y está bien hasta el momento en el que tienes que aceptar que no sirve para nada en tu historia. Una de las decisiones narrativas más difíciles nace justo ahí, en ese apego que te cuesta soltar. Porque si no encaja, no encaja.

Es uno de los primeros choques con la escritura real. No se trata de mutilar el texto por gusto, sino de reconocer cuándo algo funciona solo para ti y no para el libro. No es falta de talento, es exceso de afecto. Y ahí entra la parte difícil, la que a veces nos resistimos a asumir.

Cortar, mover, rehacer

Unas veces se trata solo de meter tijera, pero otras hay que tener la mente fría para saber escoger lo que sirve y lo que no. Y en ocasiones da vértigo. Tanto, que muchas veces cuando trabajo con manuscritos, me encuentro con autores que traen su historia «cerrada», pero que solo hay que rozar ciertos temas para que admitan que ya sabían lo que fallaba. Solo buscaban una mirada externa que confirmara lo que ya intuían.

En este punto, no hay que imponer nada sino empujar suavemente hacia esa decisión que ya estaba medio tomada. A veces basta con señalar una incómoda incoherencia o validar que ese capítulo que tanto le gustaba, sí, está de más. Por eso el acompañamiento funciona, porque es un trabajo de pares, de escritores afinando una historia juntos.

La incomodidad como señal de que vas bien

La incomodidad da pistas. Si te da pereza tocar un fragmento, probablemente sea justo el que debes revisar. Si una opción te asusta un poco, suele ser la que hará avanzar la historia. Escribir no va de elegir lo fácil, sino lo que mantiene el libro firme.

La recompensa llega enseguida. Tras una decisión difícil, el manuscrito respira. El ritmo mejora, el tono se aclara, los personajes cobran sentido. Y nosotros, como escritores, también vemos mejor. No porque seamos más valientes de un día para otro, sino porque empezamos a escuchar lo que la historia pedía desde el principio.

Al final, esto va de asumir decisiones que ordenan, limpian y revelan. De tener la mano firme cuando toca, y de aceptar que, a veces, un pequeño empujón, externo o interno, es lo que convierte una duda en un avance real.

trama-diagonal01(rosa)30apx

Prueba a aplicar lo que te interesa de la escritura creativa a tu propia obra en proceso de manera personalizada. Descubre Equisciente.

NEW logo EQ-neg